Jiří Trnka (Pilsen, 24 de febrero de 1912 - Praga, 30 de diciembre de 1969) fue un ilustrador, escenógrafo y director de películas de animación checo. Además de por su extensa carrera como ilustrador, especialmente de libros infantiles, es conocido sobre todo por su trabajo en la animación con marionetas, que inició en 1946: a lo largo de su carrera, dirigió más de 20 películas, entre ellas 6 largometrajes, que consagraron lo que luego se denominó “estilo checo” de animación. Su obra en este campo ejerció una innegable influencia sobre otros cineastas. La mayoría de sus películas estaban dirigidas al público adulto, y muchas de ellas eran adaptaciones de obras literarias, de autores checos o extranjeros. Por su singular relevancia dentro de la historia del cine de animación, fue llamado “el Walt Disney de la Europa del Este”, a pesar de las grandes diferencias existentes entre su trabajo y el del célebre animador estadounidense.
Se considera su testamento artístico el cortometraje Ruka ("La mano", 1965), el último rodado por el cineasta. En palabras de Bendazzi, Ruka es "una especie de himno rabioso a la libertad creativa". En el corto, un escultor recibe la visita de una enorme mano, que le exige la realización de una escultura de sí misma. Al rechazar el artista la imposición, es perseguido de forma constante por la mano, que termina induciéndole al suicidio e, incluso, oficiando su funeral. Este último cortometraje de Trnka se considera una protesta contra las condiciones impuestas por el estado comunista checoslovaco a la creación artística, e incluso hay quien ha visto en ella una anticipación de la llamada Primavera de Praga. Aunque la película no tuvo inicialmente problemas con la censura (lo que el autor achacó a simple despreocupación o ignorancia), después de la muerte de Trnka las copias fueron confiscadas y prohibida su exhibición pública en Checoslovaquia durante dos décadas
jueves, 11 de junio de 2009
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